Hay quienes ven el barro como algo inerte. Yo lo veo como un idioma. Soy Juan Mejiamor, un creativo tolimense, soñador por herencia y explorador por instinto. Mi idioma no tiene barreras: hablo a través de la tierra, el agua y el fuego. 💧🔥
Mi proceso creativo no es lineal; es una acumulación de texturas. Antes de sumergirme en la arcilla, mi mundo se definía por el peso de las telas, la arquitectura de los espacios y el lenguaje visual del merchandising. Esa pasión por lo táctil —por cómo una fibra cae o cómo un color transforma un entorno— es lo que hoy vive en cada una de mis piezas.
Locorama es mi estado de transformación constante. Es el lugar donde mi obsesión por los colores únicos y las superficies orgánicas encontró su lienzo definitivo. No fabrico objetos; libero piezas que son el resultado de una curiosidad infinita por la materia prima.
Como viajero de mente abierta, absorbo la esencia de cada cultura y lugar que visito para luego volcarla en el horno. Aquí, la cerámica pierde su rigidez tradicional y recupera su rebeldía, su volumen y su actitud.
La belleza habita en lo fluido: Las manos manchadas, el caos del estudio y el poder de lo imperfecto son mis únicas verdades. Aquí todo respira, todo cambia.
El color como identidad: No busco tonos comerciales; busco pigmentos con alma. Mis paletas nacen de la experimentación constante, creando matices que solo el fuego sabe revelar.
La textura es el mensaje: Una pieza debe exigir ser tocada. Busco que el barro conserve la memoria del movimiento, igual que una tela conserva el rastro del viento.
Alquimia compartida: Mis fórmulas y procesos no son secretos guardados; son puentes. Creo en una comunidad creativa que se nutre de la experiencia inmersiva y el conocimiento liberado. 🧪✨
Cero catálogos repetitivos. Pura energía en movimiento desde mi estudio en Chía. Libero Drops irrepetibles que viajan y vibran en cualquier lugar del mundo. Cada pieza es un organismo vivo con temperatura propia, nacido de un sueño tolimense que se hizo materia.
Bienvenidx a mi mundo. Bienvenidx al caos creativo.